La piel es un reflejo
La piel es un reflejo, la piel nos muestra como estamos, como nos sentimos, por eso cuando llega una paciente a mi espacio, el tratamiento que realizó es adaptado a ese momento, a como está, a como se siente, no solo en lo superficial sino también en las emociones.
Cada tratamiento, cada protocolo es único, por qué cada persona es un mundo, y somos ciclicas y la piel lo manifiesta.
Este órgano tan importante que muchas veces invita a escucharnos, a preguntarnos como estamos, a que la misma piel te haga saber que está necesitando un mimo, más hidratación, una buena limpieza, un masaje..
Amo profundamente esta profesión por qué me desconecta y conecta con mi piel cuando me hago algún masaje o tratamiento o con la de mis pacientes.
Amo esta profesión y este enfoque desde el lado del amor, sin buscar una piel perfecta, sino más bien una piel sana, una piel hidratada con un manto equilibrado, cuidarla desde el lado del amor, pidiendo perdón por todas las veces que la maltratamos o no agradecimos por todas las funciones que cumple.
Y como siempre digo... Por que amas tu piel, mereces cuidarla.